Una imagen que anticipó la debilidad de su recuerdo...
("Eran los mejores tiempos, eran los peores tiempos, la edad de la sabiduria, el ciclo de la estudipez, la fase de la creencia, la etapa de la incredulidad, la estación de la luz, la hora de las sombras, era la primavera de la esperanza, el invierno de la desesperación, lo teníamos todo por delante, nada habia frente a nosotros...")
Dicen que en el jardín de su fundación, bajo un ciprés y un olivo que el mismo plantó hace diez años, reposan ya para siempre las cenizas de Antonio Gala, con tierra traída del jardín de La Baltasara, la que fue su casa de veraneo durante treinta años en Málaga.
Un viejo amigo esparció sus cenizas en este lugar, al tiempo que se leyeron las palabras que el escritor dedicó a su querido perrillo Troylo: "La muerte ha interrumpido nuestras charlas. Descansa en paz, criatura, niño chico. Nadie jamás podrá sustituirte. Hasta luego. Hasta después".
PD: De tu dieciocho de junio hace hoy siete años y ahí sigue, intacto y sereno; dolorosamente hermoso en nuestro recuerdo y esperanzado en un "hasta después".
Cualquier cosa es más
segura que el amor;
una hoja que el otoño
enrojece y arranca,
una nube ligera y solitaria,
una pobre sonrisa que a
nadie se dirige,
la caricia que teme entregarse del todo,
el fulgor que naufraga cada
día;
cualquier cosa es más
firme y duradera.
El temblor de una rama, el
copo de una ola,
la brisa que levanta una
brizna de olor,
el perfume a jazmín que
apenas se percibe ,
el estremecimiento con que
llega la noche;
todo es más resistente y
estable que el amor.
ANTONIO GALA
Los jardines que tengo alrededor de mi casa han sido un erial hasta que hace un par de semanas nuestro Ayuntamiento ha recordado que los que no vivimos en La Glorieta, Santo Domingo o Paseo del Malecón, también tenemos derecho a disfrutar de una parcela de zona verde. ¡Qué viva la repoblación en campaña electoral!
No hay certezas detrás de tanta espera.
Náufragos que pobláis cualquiera de las
islas
de este mar de silencio, transcurridos los
años,
admitid de una vez que habéis sido
olvidados.
Quizá pasaron barcos o pudieron ser
sueños
Escuchasteis canciones hechas de blanca
espuma
que venían de lejos a embriagar los
sentidos.
No miréis más el agua. El mar no es
salvación,
sino vuestra locura. Las olas nada ofrecen.
Perdida ya la fe, no miréis más al mar.
Dirigid vuestros pasos sin dudar tierra
adentro,
sin añorar más suerte. Dominad vuestras
islas,
preparad la cosecha y recibid los frutos.
Levantad vuestra casa sobre firmes
cimientos,
como si en ella hubierais de estar hasta la
muerte,
esperada visita que arribará a la costa.
Cercioraos de estar completamente solos
y ordenad la soledad sin rabia o desaliento,
como si nadie hubiera de encontraros jamás.
Irene Sánchez Carrón
GAVIOTA Y MAR
Una gaviota
impávida resiste, resiste
el oleaje. Posada sobre el agua,
nadie más poderoso y
más humilde.
Alzarse en vuelo o dejarse
llevar
solo obedece
a un impulso sin dudas,
sin pena,
aunque también sin alegría.
Mas sobre todo no se arrepentirá de nada,
pues, sobre todo, no habrá
remordimiento.
AURORA SAURA
"Yo siempre he sido aparte, me considero una especie de espectador de todo. Me cuesta un gran esfuerzo comprender el mundo que me rodea y la gente. A veces me siento muy perdida en el mundo. ¡me pego cada torta!¡Me han dado cada una!. Seguramente por eso soy una persona solitaria."(A.M.Matute)
Puede que, finalmente,
un poema no sea
más que cierta distancia
(una distancia corta
pero que queda lejos)
entre el lugar oscuro
del que partió el poeta
y el lugar en penumbra
donde el lector espera.
Ben Clark
Es en la profundidad donde ellos se deslizan, evitando la superficie de las cosas, y por eso no necesitan verbalizar los hallazgos; con mirarse saben que la respuesta es sí, que lo disfrutarán de igual manera y que el descubrimiento pasará a formar parte de su historia común.
PRETÉRITO PERFECTO
Con pulso firme
escribo:
he amado
esperando
que no me tiemble el presente
que el futuro me perdone.
I. Minguez
Cuando alguien te reprocha que el mayor dolor que se puede sentir es la indiferencia, te descubres sin quererlo(ni sospecharlo) como autor de un sufrimiento hacia alguien que ha sido víctima de tu desinterés durante ni se sabe el tiempo. Puedes recurrir entonces a la sinceridad y confesar que no se pueden fingir los sentimientos, puedes proponer un nuevo concepto para que continúe el vínculo con esa persona de otra manera o puedes alegar que tu no pretendías... o que entiendes el amor o la amistad(porque no hablo solo de amor) de tal o cual manera, pero nada de eso sirve para rebajar la pena y la decepción del que lo sufre, que por cierto no se llega a entender del todo hasta el día que a uno le toca ser el sujeto pasivo de la frialdad de quien ha considerado parte esencial en su vida.
Vendrán mejores días
a mejores lugares.
Y en todos ellos tú
con tu tiempo y tu espacio.
J.L. Mora
PD: Y viendo amanecer sabes que hoy es el día al que te aferraste ayer, la salida más rápida a tu sufrimiento, aunque no se ha presentado con una solución bajo el brazo. No es tan fácil. Cuentas con un inmenso escenario, con capacidad e infinidad de recursos y por supuesto, con el apoyo incondicional de los tuyos. Con todo eso habrás de buscar tú respuesta.
La vida, como decía Fran, es lucha.