Porque nos hace aparcar la tristeza del día veintiuno para celebrar que lleva un mes entre nosotros, tiempo más que suficiente para embelesarnos mientras lo vemos dormir, hacer el amago de sonreir o pasar de brazo en brazo sin ofrecer la menor resistencia.
("Eran los mejores tiempos, eran los peores tiempos, la edad de la sabiduria, el ciclo de la estudipez, la fase de la creencia, la etapa de la incredulidad, la estación de la luz, la hora de las sombras, era la primavera de la esperanza, el invierno de la desesperación, lo teníamos todo por delante, nada habia frente a nosotros...")
miércoles, 21 de octubre de 2015
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