("Eran los mejores tiempos, eran los peores tiempos, la edad de la sabiduria, el ciclo de la estudipez, la fase de la creencia, la etapa de la incredulidad, la estación de la luz, la hora de las sombras, era la primavera de la esperanza, el invierno de la desesperación, lo teníamos todo por delante, nada habia frente a nosotros...")
martes, 30 de junio de 2026
jueves, 18 de junio de 2026
De renovar votos diez años después
LA CASA DE MI PADRE
Defenderé
la casa de mi padre.
Contra los lobos,
contra la sequía,
contra la usura,
contra la justicia,
defenderé
la casa
de mi padre.
Perderé
los ganados,
los huertos,
los pinares;
perderé
los intereses,
las rentas,
los dividendos,
pero defenderé la casa de mi padre.
Me quitarán las armas
y con las manos defenderé
la casa de mi padre;
me cortarán las manos
y con los brazos defenderé
la casa de mi padre;
me dejarán
sin brazos,
sin hombros
y sin pechos,
y con el alma defenderé
la casa de mi padre.
Me moriré,
se perderá mi alma,
se perderá mi prole,
pero la casa de mi padre
seguirá
en pie.
Gabriel Aresti
PD: Dicen que el poema de Aresti es un canto épico a la resistencia, la identidad y la lealtad de los orígenes. Y así hemos seguido nosotros, fieles al compromiso de honrar nuestro origen y su figura, todos y cada uno de los días de esta década.
viernes, 29 de mayo de 2026
De cuando la vida nos regala un sueño
jueves, 21 de mayo de 2026
De no dejar de remar
DEL AMOR QUE NO ME ASUSTA
Lejos de los amores feroces del origen,
y lejos del amor que, a modo de refugio,
la mente siempre inventa, el amor
que ahora me consuela es sin urgencias.
Cálido, respetuoso: amor de sol de invierno.
Amar es descubrir
una promesa de repetición
que tranquiliza.
Estos poemas hablan de esperar,
porque el amor es siempre una cuestión
de las últimas páginas.
Ningún otro final podría estar
a la altura de tanta soledad.
Joan Margarit
domingo, 3 de mayo de 2026
jueves, 30 de abril de 2026
De cuando no quieres que te roben un mes
lunes, 27 de abril de 2026
De adueñarse de recuerdos
Me gusta el reverso de esa fotografía que está fechada en julio de 1957, aunque más arriba hay otra manuscrita con la letra de mi padre, a la que se añade una hora y cuyo significado me encantaría conocer.
Me gustan las fechas pequeñas, aquellas cuya trascendencia solo conocen dos.
Me gusta tener esa fotografía y recordar un veintiséis de abril. Es un llamamiento que no me corresponde hacer a mi, pero como él ya no está y a ella no quiero devolvérselo a la memoria para evitarle el sufrimiento, me lo apropio yo, que al fin y al cabo soy consecuencia de ese día.
Me gustan las historias que en algún momento fueron de amor.
lunes, 20 de abril de 2026
Del amigo virtud
Gracias por estos días, por intentar siempre comprender sin enjuiciarme, por quererme con todas mis aristas, por abonar nuestra amistad cada día, por hablarme de un futuro que ambos queremos construir, por considerarme "tu Carmen".
Te quiero
viernes, 10 de abril de 2026
domingo, 5 de abril de 2026
De la nostalgia
viernes, 27 de marzo de 2026
sábado, 21 de marzo de 2026
De celebrar la poesía un veintiuno de marzo
NORMALIDAD
Nos conforman pequeños rituales
y en ellos encontramos
una forma de amparo frente al peso
de los días que pasan.
Pequeños rituales matutinos:
la crema en el rostro, el desayuno,
nuestros ojos buscando en el espejo
restos de juventud. Nada nos salva
como salva el rumor de la costumbre.
Repetir es volver,
regresar a ese círculo
de luz y oscuridad
con que nos conformamos.
Somos ese vaivén
entre fuerzas contrarias.
LOLA MASCARELL
martes, 17 de marzo de 2026
De la diferencia a la indiferencia
¿Quién no se ha reencontrado con alguien a quien amó? Los ojos por los que nos iluminaba el fulgor del mundo son unos ojos hoy corrientes: ni siquiera grandes, o de un tono tan especial como nos parecía, o sin la oblicuidad que nos emocionó. Las manos bajo cuyo tacto nos diluimos, hoy aparecen cruzadas, indiferentes, invisibles de puro normales. Los labios por cuyos besos fallecíamos nos hablan hoy de un tema tan poco interesante que miramos el reloj sin darnos cuenta... Experiencia terrible la de enfrentarnos con quien ayer amamos y con quien ayer fuimos. ¿Tanto ha cambiado la otra o el otro? Quizá no. ¿Y nosotros? Tampoco. Se ha evaporado el aliciente del deseo. Voló el amor y se llevó consigo su milagroso atrezo, que embellece, ornamenta, dora y nimba. Pasó el tiempo, Midas certero, y transformó aquel ayer en hoy. No podemos tomar entre las nuestras estas manos, inclinarnos sobre esta boca, reflejarnos en estos nuevos ojos. Nada ha muerto: quien amamos esta aquí, y nosotros también. Sólo el amor no está. Estuvo, o sea, ya no vive.
A. Gala.
PD: por todas aquellas horas de viaje, las de la ignorancia y las del aprendizaje.
sábado, 14 de marzo de 2026
De cuando los intensos se reúnen
jueves, 12 de marzo de 2026
De una asignatura pendiente
El último móvil duerme desde que él se fue, en uno de los cajones del escritorio de su hija. En alguna ocasión, a ella se le ha pasado por la cabeza ponerlo a cargar, pero ¿qué podría recuperar si lo hiciera? sus últimas llamadas, alguna fotografía, la manera en la que tenía registrados a sus contactos... Y ¿qué porcentaje de él eran esos detalles?¿y qué derecho tiene ella a husmear ahí después de tanto tiempo? No esta segura de las respuestas a esas preguntas, pero sí, de que todo eso formaba parte de su intimidad y de que la manera en la que debe permanecer el aparato, es apagado.
No hace mucho al abrir ese cajón olvidado, se lo ha vuelto a encontrar, y al apartarlo, la carcasa se ha hecho añicos. Y otra vez, se ha visto recontando los años que lleva ese teléfono secuestrado de la vida y comprobando que el desuso también hace estragos. Debería liberarlo, lo sabe, pero también que si fuera por fin capaz de hacerlo sería ella la responsable de la desaparición de las últimas huellas de su paso por el mundo que compartieron. Aún siente que si se desvanece lo tangible, su memoria se quedaría sin soportes para recordar. Demasiada fragilidad.
domingo, 22 de febrero de 2026
De la soledad de los lugares
Hemos cerrado la casa del pueblo.
Hemos puesto una tabla en la puerta.
Así no entra el viento y el agua,
dice mamá.
Así no se estropea la madera,
dice el abuelo.
Así no nos roban los vecinos,
dice mi hermana.
Hemos cerrado la casa del pueblo.
Hemos bajado las persianas,
apagado las luces,
vaciado la despensa,
recogido las sillas de la huerta.
Habrá que volver a los Santos.
Pero no bajaremos hasta la casa,
dice mamá.
Solo iremos al cementerio,
dice el abuelo.
Como todos los años,
dice mi hermana.
Y yo digo
pobre casa,
todo el otoño sola,
todo el invierno sola
toda la primavera sola.
ALBA FLORES ROBLA
PD: y de la belleza de oírselo recitar a Elvira Sastre.
sábado, 14 de febrero de 2026
De la propensión a soñar
martes, 27 de enero de 2026
De cómo es la vida
sábado, 17 de enero de 2026
De cuando todo es siempre igual pero nada es ya lo mismo
miércoles, 7 de enero de 2026
De cuando vuelve los Reyes
Hace años un amigo al que le pregunté qué tal los Reyes, me contestó: "inútiles por útiles, Carmen". Y es que en el fondo aquel amigo y creo que todos de alguna manera, no dejamos de desear nunca que en la mañana del seis de enero nos espere un regalo que nos sorprenda por inesperado y nos permita recuperar la ilusión que parece abandonarnos con el paso del tiempo.
En mi familia hay tres Reyes Magos llamados a la extinción, pero este año por sorpresa me ha visitado un cuarto que con ese sobre (que no era necesario ni abrir) me ha ayudado a soñar con la continuidad de unos valores que nunca hemos dudado que vivían en él a pesar de lo mucho que le cuesta hablar de ellos.
Gracias cuarto Rey por regalarme una mañana de Reyes de las de antes.








