("Eran los mejores tiempos, eran los peores tiempos,
la edad de la sabiduria,
el ciclo de la estudipez,
la fase de la creencia,
la etapa de la incredulidad, la estación de la luz,
la hora de las sombras,
era la primavera de la esperanza,
el invierno de la desesperación, lo teníamos todo por delante, nada habia frente a nosotros...")
"No hay prisa. No hay necesidad de brillar. No es necesario ser nadie salvo uno mismo".
V.Woolf
Y uno viene a descubrir esta verdad coincidiendo en el tiempo con el momento en el que ha dejado de ser importante ser brillante o mate (quizás porque ha conocido a más de un falso deslumbrante y algún que otro opaco fascinante) y cree, que es conveniente relativizar la luminiscencia .
Un dieciocho de junio de hace cuatro años también cambió nuestro diccionario, creyendo en aquellos días que palabras moribundas como "papá" , "marido" o "abuelo" llegarían a desaparecer.
Hoy por hoy todos los que tanto las usamos, seguimos empeñados en mantenerlas con igual significado y trascendencia, evitando que sean estaciones de olvido, y hemos podido llegar a comprender que nunca se deja de ser hijo/a o mujer o nieto/a, que son condiciones a las que se van sumando otras.
Mirar al suelo en lugar de al cielo para respetar los dos metros de separación, lavarse las manos con gel hidroalcohólico de manera casi compulsiva, respirar a través de una mascarilla, incorporar a nuestro vocabulario habitual términos como pandemia, repunte, vacuna, confinamiento... son algunas de las pautas que configuran lo que ha dado en llamarse nuestra "nueva normalidad", una situación que con ese nombre parece que ha nacido con vocación de permanencia.
Pero ¿y si en lugar de presente simple(el que ocurre de manera habitual) estuviéramos viviendo lo que los ingleses llaman un presente continuo(aquel que ocurre sólo mientras hablamos), una situación excepcional que desaparece en el tiempo?. De ser así, ahora, ¿no andaríamos sólo formando un recuerdo futuro?.
"La vida trata precisamente de las cosas que podemos cambiar y de las cosas que debemos aceptar de nosotros mismos, y también de la prolija discriminación que debemos practicar entro lo significativo y lo insignificante".
[Nota de Noa sobre esta canción: La letra de
la siguiente canción se inspira en un increíble encuentro con una mujer
extraordinaria, fuerte y luminosa, de mi edad, que después de años de luchar
contra una enfermedad horrible, decidió terminar su vida en Suiza. Escribí la
canción como si fuera una conversación con ella, más allá de los muros de la
vida y la muerte, más allá de nuestras ideas preconcebidas y temores. Porque
estoy segura de que los mismísimos ángeles estarían inspirados por su valor y
su luz.]
Si todos los ángeles cantaran juntos
seguramente, dirían: ¡te necesitamos!
Si todos los ángeles estuvieran juntos, te
abrazarían y te saludarían.
Algunos dicen que todo ha sido siempre igual,
pero no lo dirían si tuvieran la oportunidad de conocerte ...
Ahora la luz del día se está desvaneciendo, y
estaré esperando,
A que tú envíes una señal desde donde el
viento ha llevado cada canción, cada sonrisa que tu espíritu ha despertado, y
los pájaros del alba cantan Aleluya,
Aleluya
Cuando todos los ángeles se pregunten cómo tus
ojos curiosos los han encontrado
Entonces todos los ángeles entenderán que les
habrás rodeado con tus brazos...
A través de los fuertes vientos y del trueno,
desplegarían las alas y se preguntarían...
Intentarían tiernamente alcanzar tu alma, pero
tu espíritu y convicción los asombraría.
Y no lloraré, por ti querida, estás volando,
hacia un lugar de luz, un lugar de libertad,
Has escapado de la oscura noche amarga, te has
ido creyendo en el amanecer, con los pájaros cantando Aleluya ...
Aleluya ...
Porque qué es una vida sino un cambiante
cielo, el llanto más solitario, una historia
Porque qué es lo que es una vida, sino amor
fabricado con dulzura o en un resplandor de gloria
La felicidad de la creación, la realización,
Que seas tan maravillosa como puedas ser, en
el camino hacia la libertad que encuentres alegría,
Tus brazos alzándose como las ramas de un
árbol, para comenzar el viaje hacia tu destino
Ahora la luz del día se está desvaneciendo, y
estaré esperando,
A que tú envíes una señal desde donde el
viento ha llevado cada canción, cada sonrisa que tu espíritu ha despertado, y
los pájaros del alba cantan Aleluya,
Aleluya
Y no lloraré ...
Por ti, tan maravillosa como pudiste ser,
estás esperando comenzar y lo estás intentando ...
Reunirte con los ángeles alrededor de tu alma
y enviarlos a los que dejaste vacíos ...
Querida, estoy conteniendo una lágrima, aunque
dije que no lloraría,
Es difícil liberarse, el recuerdo de tu amor,
La soledad, el negro, las ganas de susurrar
...
cómo desearía tenerte de vuelta, querida
hermana,
Cantaré, Aleluya,
Pero ahora todos los ángeles te conocen, tu
testarudez es tan seductora
Y el miedo se derrite en un charco a tus pies, porque tu espíritu y tus ojos siempre están sonriendo
siempre la que da,
Fluyes como un río,
hacia un lugar de luz, un lugar de libertad,
has escapado a la oscura noche amarga, te has ido creyendo en el amanecer, con
los pájaros cantando Aleluya ...
Nada debería quedar tan expuesto, tan desnudo, tan a la intemperie... La sucesión de notas que va a ser capaz de componer una melodía en algún momento, las anotaciones hechas en cualquier lugar accidental que podrán crear una historia, los hilos que dan vida a los títeres, la identidad de los que en invierno te colman de regalos, o la casa que alberga la vida de la persona que luego cambia la tuya. Es innecesario que esa parte sea descubierta. Esa parcela debe quedar oculta, vedada, y no por su falta de importancia sino por respeto a lo trivial, o por la necesidad de mantener algo de misterio, o por reivindicar el derecho a no saberlo todo, a que no todo sea lógico, racional y manifiesto; tal vez por el empeño en preservar ese pequeño espacio donde aún pueda vivir la imaginación.
"LOS HECHOS SON IRREVERSIBLES aunque a veces no nos reconozcamos en ellos. Nos gustaría haberlos escrito a lápiz para poder borrarlos, para no tener que enfrentarnos a las consecuencias de nuestros sentimientos más irracionales. Somos rehenes de nosotras mismas, Carmen, pero solo nos tenemos la una a la otra(...)". S.Ónega.
PD: Con frecuencia tengo la sensación al leer algo, que está escrito para mi o incluso que escriben sobre mi. Si además coincide mi nombre con el de la protagonista -como en este caso- el presentimiento, claro, es aún mayor.
No estoy segura de querer que el descenso que empieza hoy me lleve a la vida de antes. Me siento feliz por la nueva etapa y quiero avanzar más para salir a respirar, a ver la naturaleza, a reencontrarme con los míos, a abrazar y que me abracen todo lo posible, pero a la vez no quiero retomar aquel ritmo antiguo que me podría hacer perder el control del tiempo que ahora he ganado y temo sobre todo, olvidar lo redescubierto.
Se puede salir a tomar el aire a un supermercado, recorrer sus pasillos para hacer tiempo y acabar ojeando lo que nunca en otras circunstancias mirarías. Se puede.
Y también se puede acabar comprando algo que normalmente no consumes tan solo por una imagen, una muy familiar que te evoca otro tiempo. Se puede.
Y se puede volver a casa con algo que no necesitas, que probablemente ni probarás, que casi con total seguridad acabarás almacenando y con el tiempo, hasta cuestionando el motivo de su compra si de sobra sabías su destino. Se puede, claro que se puede.