("Eran los mejores tiempos, eran los peores tiempos,
la edad de la sabiduria,
el ciclo de la estudipez,
la fase de la creencia,
la etapa de la incredulidad, la estación de la luz,
la hora de las sombras,
era la primavera de la esperanza,
el invierno de la desesperación, lo teníamos todo por delante, nada habia frente a nosotros...")
¿Soy el de
siempre, el que forma parte de un paisaje que todos los que viven alrededor ven
sin mirar, o el desconocido que acaba de ser descubierto justo en ese lugar por
esos ojos?
¿Soy el
longevo que acumula hastío hasta de comprobar que cada cielo es diferente, o el
joven inexperto que quiere creer que todo puede cambiar?
¿Soy el
real, el que lleva plantado ahí más de cuarenta años, o el que es sólo un
reflejo que ha traído la lluvia y que mañana habrá desaparecido?
¿Soy el que
inmóvil y distante - porque apenas le queda fe- observa en silencio, o
el que a veces parece revivirpor alguna
causa perdida?
¿Soy el
valiente que ya no tiene miedo de mostrarse tal y como es, o el cobarde que en
ocasiones aún tiene la necesidad de mentir?
¿Soy el que
sólo es uno más entre sus iguales, o el que hoy resultará único por haber
logrado ser el protagonista de un espejismo?
¿Soy el que
acumula seguridad por el paso de los años, o el que vacila ante la imagen que se
verá de él?
¿Soy el renovado
en cada amanecer o el derrotado de los atardeceres?
Puedo ser cualquiera,
tal vez todos o quizás ninguno
Casi es una sucesión lógica con el transcurrir de los años; primero se les idolatra, después se les critica(y mucho), para finalmente llegar a aceptarlos tal y como son. E instalados en la aceptación, de pronto, un día eres consciente de que hasta por la confusión de las respectivas letras podrían vincularos al uno con el otro y que no estás tan lejos de él como pensabas.
Hoy, antes del alba, subí a la colina, miré los cielos apretados de luminarias y le dije a mi espíritu: cuando conozcamos todos esos mundos y el placer y la sabiduría de todas las cosas que contienen ¿estaremos tranquilos y satisfechos? Y mi espíritu dijo: no, ganaremos esas alturas sólo para seguir adelante. W. Whitman
No
brilla en las prisiones, no brilla para
los que trabajan en las minas, los que son despedidos, los que no tienen
trabajo, los que jamás vieron el mar, los que fabrican en los sótanos las
lapiceras con los que otros escribirán que todo marcha a las mil maravillas. Los
que no se han agachado a recoger el alfiler. Los que se mueren de aburrimiento
los domingos por la tarde porque ven llegar el lunes y el martes y el miércoles
y el jueves y el viernes y el sábado y la tarde del domingo… "
Cuando pasaron las circunstancias que nos hicieron coincidir le perdí la pista, aunque él - por lo que he podido saber hoy - siempre estuvo ahí, en la sombra. Esta mañana se ha manifestado y yo, no puedo dejar de estar emocionada al saberme no olvidada, al conocer, que alguien le da a su F5 para tenerme actualizada.
Afortunadamente el mundo no se acaba por dejar de hacer lo que se supone que se espera de nosotros, entre otras cosas, porque las suposiciones en la mayoría de las ocasiones no cobran vida. Qué pocas cosas se pueden dar por ciertas y qué agotador es exigirse continuamente, lo que nadie nos pide.
Partiendo de la incoherencia y del parecido -obviamente- de lo que hago conmigo misma, lo cierto es que la necesidad de asomarme por aquí es más fuerte que el pesar por no hacerlo demasiado bien o de manera correcta. Así pues, aunque siga siendo un tótum revolútum, voy a continuar un poco más.
Este buscador nace hace un año, como
ejercicio práctico para un curso de redes sociales que en ese momento yo estaba realizando;
esa fue su razón de ser primigenia y a
ese contenido, en principio, hubo que
ceñirse. Después del curso, me apeteció
seguir algo más y ese algo se ha ido prolongando poco a poco - con más o menos frecuencia - hasta el día de hoy, momento
en el que para mi ha dejado de tener sentido continuar manteniéndolo, sobre todo porque soy consciente de que realmente la
protagonista del blog ahora soy yo, y el título (su
contenido) se ha convertido en un mero accidente.
Gracias a aquellos que de manera
incondicional o esporádica habéis entrado en este espacio, que al final no ha
resultado ser más que una prolongación de cm, un cuaderno de bitácora de mi misma.
Nos vemos en la realidad, más allá de este mundo virtual
Cuando viví en la superficie, me alzaba erguido,casi podría decir que presuntuoso, en la ribera de un lago dálmata. Filas intermitentes de hojas con un verdor cambiante, cubrían mis ramas; me unían a la tierra potentes raíces y los pájaros, me buscaban como refugio para hacer sus nidos. Mi presencia para cualquier caminante, era evidente y yo era vulnerable al sol, la lluvia y el viento.
Pero desde que vivo bajo el lago, soy un reflejo de lo que fui. Mi estado ha cambiado, y únicamente reparan en mí los que curiosos se asoman desde el borde del camino. Mis ramas, ahora desabrigadas, desnudan su silueta sinuosa ante cualquiera y nada me habita. Incluso, para los peces que merodean por estas aguas, soy un estorbo que sortear en su interminable deambular. Ahora sólo soy capaz de notar humedad; del sol, me llega un filtrado indirecto a través de esta infinita agua que condiciona mi existencia, y me he vuelto inmune al viento, del que me limito a observar los movimientos que causa en la capa más externa de este líquido que divide los dos mundos que he conocido y cómo, lentamente, se van posando sobre ella las hojas de los que como yo en otra época, se van rindiendo ante su fuerza.
De nuevo y por suerte para los murcianos, tendremos a Jorge Drexler por aqui para presentar su nuevo disco titulado, "Bailar en la Cueva". Esta vez será en el Auditorio Victor Villegas el próximo día 11/04/14
Hace unos meses tuve la suerte de asistir a una visita guiada por Léucade . Fue su dueña la que generosamente nos fue explicando algo de los autores cuyas obras estaban expuestas allí, además de contarnos cómo nació su proyecto y cómo lo estaba llevando a la práctica. Es una joven emprendedora que ha invertido todos sus ahorros en su sueño y que cree que una galería puede ser algo más que un espacio donde exponer pintura o escultura. De hecho en Léucade, ya hemos podido ver algo de fotografía, hemos asistido al nacimiento de una revista de poesía("La Galla Ciencia") o acudido a algún recital. Y no creo que pare ahí la cosa o al menos, esa es la grata impresión que me dio.
Hoy va a estar en Los Desayunos del Gaya a las diez de la mañana, hablando junto a otros, sobre CREACIÓN: PINTURA, ESCULTURA Y FOTOGRAFÍA.
Dentro del festival "Miradas de Mujer" y hasta el próximo día veintiocho de marzo se puede visitar en el Rectorado, la exposición colectiva de pintura, escultura y fotografía, "Universidad-Mujeres-Artistas-Marzo" en la que participan: María Manzanera (fotografía), Celia Reche (fotografía), Silvia Viñao (pintura), Patricia Gómez (pintura), Katarzyna Rogowicz (pintura), Pilar Martínez Lozano (pintura), Paulina Real (pintura), Perla Fuertes (pintura), Carmen Baena (escultura) y Rosana Sitcha (pintura).
Una línea sigue a otra en la distancia, puede que ahora sólo por inercia. Tiene -por el proceso de cicatrización de sus heridas- el propósito sanador de no querer saber de ella, de no continuar con ese recorrido constante. Pero su naturaleza es más fuerte, y la impulsa a seguir observándola día a día; en algún momento perdió su voluntad para dejar de hacerlo. Qué difícil es ser una línea paralela a otra, a apenas unos pasos de lo que considera su mitad, avanzando junto a ella, queriendo cuidarla sin ser descubierta. Todo parece indicar que la línea vigía aún no ha asumido del todo su esencia, esa que dice que como paralelas nunca habrán de cruzarse; quizás se busquen, tal vez querrán saber la una de la otra, pero nunca se tocarán. Es tan difícil, por ese destino inevitable, creer en la teoría que habla de que las de esa clase terminan juntándose en el infinito...Pero a esa idea parece aferrarse nuestra línea, a pesar de la dificultad de creer en el concepto de infinito y más aún, de tener paciencia para esperar allí.
No existe el infinito: el infinito es la sorpresa de los límites. Alguien constata su impotencia y luego la prolonga más allá de la imagen, en la idea, y nace el infinito. El infinito es el dolor de la razón que asalta nuestro cuerpo. No existe el infinito, pero sí el instante: abierto, atemporal, intenso, dilatado, sólido; en él un gesto se hace eterno. Un gesto es un trayecto y una trayectoria, un estuario, un delta de cuerpos que confluyen, más que trayecto un punto, un estallido, un gesto no es inicio ni término de nada, no hay voluntad en el gesto, sino impacto; un gesto no se hace: acontece. Y cuando algo acontece no hay escapatoria: toda mirada tiene lugar en el destello, toda voz es un signo, toda palabra forma parte del mismo texto.
No se me ocurre mejor manera de comenzar en el mundo de la fotografía que de la mano de María Manzanera, una de las mejores profesoras que hasta el momento he tenido en este ámbito. A María le apasiona la fotografía y sabe y le gusta transmitir esa pasión, por lo que sus cursos siempre merecen la pena.
Esta semana comienza con un nuevo taller para principiantes en la Biblioteca Nebrija. Hablará de la luz, la cámara oscura, tipos de cámaras, apertura y velocidad, profundidad de campo, iluminación, composición, etc... y se realizarán prácticas tanto diurnas como nocturnas.