En las noches claras,
resuelvo el problema de la soledad del ser.
Invito a la luna y con mi sombra somos tres.
G.Fuertes
("Eran los mejores tiempos, eran los peores tiempos, la edad de la sabiduria, el ciclo de la estudipez, la fase de la creencia, la etapa de la incredulidad, la estación de la luz, la hora de las sombras, era la primavera de la esperanza, el invierno de la desesperación, lo teníamos todo por delante, nada habia frente a nosotros...")
En las noches claras,
resuelvo el problema de la soledad del ser.
Invito a la luna y con mi sombra somos tres.
G.Fuertes
Vuelve a desempolvar aquellos años y regresa sin saber muy bien a qué. En principio, cree que en busca de alguna respuesta a un interrogante que desde el presente no puede contestar y que espera inútilmente - descubrirá después- le arroje el entorno.
Mientras contempla cómo el paso del tiempo ha transformado el espacio, no puede evitar derramar alguna lágrima, por la pérdida de aquella vida o por la imposibilidad de saber como habría sido de no haberse marchado.
Le cuesta, pero finalmente comprende, a fuerza de repetir sus pasos a destiempo y de sortear la trampa de la idealización de lo no vivido, que no tiene nada pendiente allí, que lo que se interrumpió en ese punto continuó en otro escenario, que esa parte del relato se completó desde otra dirección y que tiene todas las piezas.
Tal vez sean los que estén escribiendo ahora su biografía desde esa ubicación, los que la ayuden a revivir esos lugares de manera diferente. La necesaria superposición de las vidas y los sentimientos.
"Cualquier lucha perdida servirá de inspiración a otra que ganará". Susan Sontag
Dicen que en el jardín de su fundación, bajo un ciprés y un olivo que el mismo plantó hace diez años, reposan ya para siempre las cenizas de Antonio Gala, con tierra traída del jardín de La Baltasara, la que fue su casa de veraneo durante treinta años en Málaga.
Un viejo amigo esparció sus cenizas en este lugar, al tiempo que se leyeron las palabras que el escritor dedicó a su querido perrillo Troylo: "La muerte ha interrumpido nuestras charlas. Descansa en paz, criatura, niño chico. Nadie jamás podrá sustituirte. Hasta luego. Hasta después".
PD: De tu dieciocho de junio hace hoy siete años y ahí sigue, intacto y sereno; dolorosamente hermoso en nuestro recuerdo y esperanzado en un "hasta después".
Cualquier cosa es más
segura que el amor;
una hoja que el otoño
enrojece y arranca,
una nube ligera y solitaria,
una pobre sonrisa que a
nadie se dirige,
la caricia que teme entregarse del todo,
el fulgor que naufraga cada
día;
cualquier cosa es más
firme y duradera.
El temblor de una rama, el
copo de una ola,
la brisa que levanta una
brizna de olor,
el perfume a jazmín que
apenas se percibe ,
el estremecimiento con que
llega la noche;
todo es más resistente y
estable que el amor.
ANTONIO GALA
Los jardines que tengo alrededor de mi casa han sido un erial hasta que hace un par de semanas nuestro Ayuntamiento ha recordado que los que no vivimos en La Glorieta, Santo Domingo o Paseo del Malecón, también tenemos derecho a disfrutar de una parcela de zona verde. ¡Qué viva la repoblación en campaña electoral!
No hay certezas detrás de tanta espera.
Náufragos que pobláis cualquiera de las
islas
de este mar de silencio, transcurridos los
años,
admitid de una vez que habéis sido
olvidados.
Quizá pasaron barcos o pudieron ser
sueños
Escuchasteis canciones hechas de blanca
espuma
que venían de lejos a embriagar los
sentidos.
No miréis más el agua. El mar no es
salvación,
sino vuestra locura. Las olas nada ofrecen.
Perdida ya la fe, no miréis más al mar.
Dirigid vuestros pasos sin dudar tierra
adentro,
sin añorar más suerte. Dominad vuestras
islas,
preparad la cosecha y recibid los frutos.
Levantad vuestra casa sobre firmes
cimientos,
como si en ella hubierais de estar hasta la
muerte,
esperada visita que arribará a la costa.
Cercioraos de estar completamente solos
y ordenad la soledad sin rabia o desaliento,
como si nadie hubiera de encontraros jamás.
Irene Sánchez Carrón
GAVIOTA Y MAR
Una gaviota
impávida resiste, resiste
el oleaje. Posada sobre el agua,
nadie más poderoso y
más humilde.
Alzarse en vuelo o dejarse
llevar
solo obedece
a un impulso sin dudas,
sin pena,
aunque también sin alegría.
Mas sobre todo no se arrepentirá de nada,
pues, sobre todo, no habrá
remordimiento.
AURORA SAURA
"Yo siempre he sido aparte, me considero una especie de espectador de todo. Me cuesta un gran esfuerzo comprender el mundo que me rodea y la gente. A veces me siento muy perdida en el mundo. ¡me pego cada torta!¡Me han dado cada una!. Seguramente por eso soy una persona solitaria."(A.M.Matute)
Puede que, finalmente,
un poema no sea
más que cierta distancia
(una distancia corta
pero que queda lejos)
entre el lugar oscuro
del que partió el poeta
y el lugar en penumbra
donde el lector espera.
Ben Clark
Es en la profundidad donde ellos se deslizan, evitando la superficie de las cosas, y por eso no necesitan verbalizar los hallazgos; con mirarse saben que la respuesta es sí, que lo disfrutarán de igual manera y que el descubrimiento pasará a formar parte de su historia común.