(...)
Les diré lo que sé:
Yo soy las personas
que me quedan,
que se quedan,
que quedan,
cuando yo también
he decidido marcharme.
María Marín
("Eran los mejores tiempos, eran los peores tiempos, la edad de la sabiduria, el ciclo de la estudipez, la fase de la creencia, la etapa de la incredulidad, la estación de la luz, la hora de las sombras, era la primavera de la esperanza, el invierno de la desesperación, lo teníamos todo por delante, nada habia frente a nosotros...")
(...)
Les diré lo que sé:
Yo soy las personas
que me quedan,
que se quedan,
que quedan,
cuando yo también
he decidido marcharme.
María Marín
...Y en un intento por permanecer (como si dependiera de nuestra voluntad y del número de veces que fueramos capaces de manifestarla en voz alta), yo le digo a la mía que por ahora no se puede marchar, que aún nos hace mucha falta. Y entonces ella me responde, que solo siente irse por dejar de vernos.
Después, nos limitamos a continuar, ocultándonos nuestras penas y nuestros miedos, para no aumentar el sufrimiento de la otra.
No sé si te lo he dicho:
mi madre es pequeña
y tiene que ponerse de puntillas
para besarme.
Hace años yo me empinaba,
supongo, para robarle un beso.
Nos hemos pasado la vida
estirándonos y agachándonos
para buscar la medida exacta
donde poder querernos.
BEGOÑA ABAD
PD: en recuerdo de una madre y para un hija, que ahora tiene que buscar una nueva medida para quererla.
En algún lugar hay dos personas
suspirando a la vez
sin buscarse,
temblando el mismo miedo
sin consolarse,
huyendo del mismo sentimiento
sin acercarse.
Hay cierta simetría en las despedidas
de quienes no se quieren marchar.
Sara Bueno
Durante aquel tiempo estuvo más vivida mi casa. Coexistieron conmigo nuevos desordenes, ruidos desconocidos, espacios reutilizados y necesidades emergentes. Se fraguaron costumbres, que podrían haberse convertido en hábitos. Y el instinto cuidador, supo estar de guardia de modo permanente. Descubrí entonces, que aún cabían otras vidas en mi vida.
Ese es solo un ejemplo de como durante veinticinco años, él no ha dejado de regalarme oportunidades.
Gracias a él, el cine español obtuvo un oscar por primera vez. Su filmografía esta llena de grandísimas películas( "El crack", "Las Verdes Praderas", "El abuelo", "Asignatura Pendiente", "Canción de Cuna", "Volver a Empezar", etc...) y esta tarde tenemos la suerte de tenerlo en Murcia para oirlo hablar de cine. Será en la Biblioteca Regional a las siete y media, dentro del ciclo "El cine como género literario".
Desde la exaltación de los comienzos, cuando sus cortezas prefontales se habían apagado por efecto del enamoramiento(pasando así a dormir temporalmente su raciocinio) , y tenían todas las dificultades del mundo por delante y por vivir, prometieron que serían siempre sinceros y que llegado el momento, si no lo veían claro, si no estaban seguros, se citarían para confesárselo cara a cara y decirse adiós. Y no solo eso, además, tendrían motivos de sobra para celebrar juntos todo lo bueno que hubieran compartido. Pasarían a convertirse desde entonces en los mejores amigos, porque se conocerían a la perfección.
¡Blablablá!
Pero no, nada de lo proyectado ocurrió así. Cuando aterrizaron en el mundo real, cuando vivieron lo que estaba reservado para ellos, descubrieron que esa necesidad de una despedida opera justo al contrario; mientras quieres despedirte sueles querer quedarte un poco más. Que cuando se acaba un sentimiento de ese tipo, no se necesita una convocatoria oficial para poner el punto y final, y lo primero que te viene a la memoria no es lo bueno (puede que porque esa parte ya no compensa el resto), no tienes ganas de celebrar nada y mucho menos de volver a verle la cara al otro de manera inmediata. Te sobreviene el melodrama y de manera recurrente solo eres capaz de recordar todas las desdichas que os han llevado a terminar, y sueles regodearte una temporada en la desgracia(lo justo).
La racionalidad hace su reaparición en el peor momento, y te da la lucidez suficiente para entender lo diferente que erais los dos y todos los motivos por los que no podía funcionar lo vuestro, y puedes hasta enumerar las múltiples pistas que así te lo indicaban desde el principio. Se hace la luz; en realidad es como si pasases a tener un cañón de luz con todos los lúmenes existentes justo encima de tu cabeza las veinticuatro horas del día.
Y quien no albergaba esperanzas de viajar al espacio, de pronto se ve con un billete en la mano que lo propulsa más de trescientos mil kilómetros desde su mundo conocido a otro planeta, uno donde ya no habita el otro. Ese viaje los vuelve extraños y por supuesto buscan la amistad en otras personas.
Continúan como pueden, con indiferencia sobre todo, que es el paso más definitivo para la desvinculación.
Él fue el único hombre con el que
estuvo en su vida y lo estuvo más de cincuenta años. Así que tras su marcha, es fácil percibir que ha continuado sin encontrarle sentido a su “ estar” sino es “estando con él”.
Esa dependencia emocional tan incomprensible para mí desde siempre, vista hoy y con más años, me inspira sobre todo una enorme ternura y por momentos hasta admiración, quizás por la dificultad de encontrar en la actualidad un binomio que funcione, quizás por esa fidelidad incondicional que ella personifica, o quizás por la soledad con la que la vemos pasar por encima de fechas tan significativas para ellos como la de hoy sin que tenga cabida ya una celebración.
" La verdad está
en vivir intensamente
lo pequeño pequeño
como un niño
vive su castillo de arena
de verdad".
Celia Viñas
Para llegar hasta ese 09-04-22 hicieron falta a nivel individual numerosas renuncias y elecciones conscientes e inconscientes, que combinadas entre sí dieron ese resultado conjunto. Hay algo de magia en la imagen, si nos paramos a pensar en las otras posibilidades que habrían podido suceder con la toma de diferentes decisiones.
Y de esa guisa, incompletas(porque falta alguien en la fotografía), llegamos a nuestro "cuando cumplamos..." y nada más rozar lo que creíamos que era meta, nos dimos cuenta de la trampa. No era un término lo que nos esperaba sino un plazo más, afortunadamente.
Ahora tan solo anhelamos prorrogar.
(...)
los hay de todos los tipos
de todos los tamaños
de todos los géneros
de todas las formas posibles
y de todas las formas imposibles
también
y luego está ese que se queda
prendido en la memoria
y que vuelve de vez en cuando
como una melodía machacona
que hace tiempo pasó de moda
y te asalta de repente no sabes por qué
pero no puedes quitarlo de tu cabeza
¿sabes a lo que me refiero?
¿tú también lo recuerdas
mi amor?
nos miramos largamente
nos dimos las buenas noches
se acercaron nuestras bocas
y se desviaron a la vez
plantándonos un beso
justo ahí
en el borde de ese abismo
donde van a morir
todos los besos
que no supimos darnos.
I.MINGUEZ
Incluido en "El palacio de hielo" y traido a colación, por ser hoy -además de Miércoles Santo- el día internacional del beso.
Que cada uno se acoja a la festividad que más sienta necesidad de celebrar.

Te plantas delante de tus primeros catorce años y tocas a la
puerta, como si al otro lado aún existiera esa parte de tu vida, como si se pudiera regresar simplemente
atravesando un umbral. Y cometes la torpeza de cruzarlo para enfrentarte a quemarropa
con sus nuevos moradores. No queda nadie ni nada de lo que has vivido allí y tú ya lo sabias de
antemano, pero has tenido la necesidad
de comprobarlo.
El pasado no es un lugar.
En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro
mirar ardiente, honesto,
enciende al
corazón y lo refrena;
y en tanto que el
cabello, que en la vena
del oro se
escogió, con vuelo presto,
por el hermoso
cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve,
esparce y desordena:
coged de vuestra
alegra primavera
el dulce fruto,
antes que el tiempo airado
cubra de nieve la
hermosa cumbre;
marchitará la rosa
el viento helado.
Todo lo mudará la
edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre
Garcilaso de la Vega
Con quince años es muy difícil, por no decir imposible, que la poesía de Garcilaso de la Vega te llegue, así que nuestro profesor de literatura nos recitó el soneto de memoria sin demasiado entusiasmo(en realidad creo que lo recordó para sí mismo), consciente por su veteranía de que el auditorio en “alegre primavera” guardaba silencio, pero tenía puesto su interés en cualquier otra cosa distinta de aquel poema.
La literatura en
aquella época era para nosotros una obligación y la poesía, su parte más
ininteligible. Ahora pienso en lo frustrante que debía ser para aquel hombre
cumplir el programa de su asignatura con unos destinatarios a medio hacer, llenos de granos y hormonas en ebullición, cuya máxima preocupación era pertenecer a un rebaño uniformado con vaqueros, hombreras y pelos imposibles.
El final de la historia es, que todas aquellas lecturas impuestas no cayeron en saco roto y que algunos con el tiempo, supimos volver
a ellas (gracias al camino abierto entonces) y aprender a valorarlas, e incluso hubo quien se convirtió en entusiasta. Por tanto, puede que fueran extemporáneas para la adolescencia pero absolutamente necesarias a largo plazo.
PD: espero que Pedro Ramírez(que así se llamaba aquel profesor de literatura) conociera el final de esta historia.
Un dieciséis de marzo de dos mil trece empezó a andar este blog y un año después, lo cerré sin saber cómo aquella pequeña decisión iba a cambiar mi vida.
En el transcurso de estos ocho años desde el cierre me han pasado muchas cosas pero no creo tras ese acontecer ser, ni más inteligente, ni menos vulnerable, ni más independiente, ni más responsable. He continuado aprendiendo(y cruzo los dedos para que esto no cambie nunca), he puesto más veces a prueba mi capacidad de resistencia, soy más disfrutona de la vida y de mi tiempo, digo más veces "no" cuando realmente no me apetece hacer algo, hago menos míos los problemas de otros(o mejor, he cerrado el círculo respecto de aquellos con los que actúo así) y he simplificado bastante el concepto de "importante". Esto a grandes rasgos, pero aún me sigue costando la vida una despedida, no sé si soy lo suficientemente hábil para no repetir errores cometidos, miro demasiado al pasado(quizás porque no espero grandes sorpresas del futuro), soy muy inflexible en determinados aspectos y llevo regular haberme adentrado en el mundo de la arruga y la flacidez cuando aun estoy superando el de la cana. Me encuentro por otra parte, con el problema de asimilar el inminente cambio de década, que es coherente con mi cuerpo pero no con mi cabeza.
En fin, que si me preguntan si soy más madura hoy, debo contestar que únicamente tengo más años.
Siempre ha sido muy refranera y aún hoy mantiene la costumbre de anotar en una agenda anárquica que dice poder entender solo ella, algún dicho de los que va oyendo a otros. Luego, cuando voy a verla me enseña lo escrito para que le corrija las faltas de ortografía y siempre me explica que apenas fue a la escuela y que durante el poco tiempo que fue, se turnaba con su hermana porque las dos no podían ir a la vez -hacían falta en casa- y que cuando las quitaron definitivamente del colegio, el profesor le dijo a su padre que era una pena porque tenían mucho potencial.
Nacieron en el treinta y ocho, eran mujeres y sus padres pensaban(siendo más doloroso si cabe para ella que lo creyera su madre que había corrido la misma suerte que elegiría después para sus hijas) que el único futuro posible por su condición, era tener un marido y unos hijos.
Esa agenda y esa caligrafía con todo lo que representa, es una de las posesiones más valiosas que puedo heredar de mi madre.
OTRA FORMA DE AMAR
Saber que estás conmigo
sin dejar de estar en ti.
Hay amor sin presencia.
Quererte
como te quiere la vida:
dejándote vivir.
A.Guinda
No tiene miedo a bajarse de un
tren abarrotado y seguir sola en dirección contraria si no ve claro el camino.
Asume el riesgo de decir en voz alta lo que piensa si sirve para luchar contra
lo que cree injusto. No sabe actuar por
conveniencia. Cree en la lealtad, la amistad, la integridad, la sinceridad, el esfuerzo, la
honradez... siendo etiquetada por ello de “quijotesca” y llegando a creer por ello -en momentos de
debilidad- que tal vez viva en un siglo
equivocado.
En más de una ocasión después de
tirarse al vacío por otros, ha mirado atrás y se ha dado cuenta de
que viajaba sola. En episodios de ese tipo se desilusiona del género humano
una temporada, pero no tarda en remontar el vuelo con la aspiración de mantener -en la medida de lo posible- congruencia entre lo que piensa, dice y
hace, porque tiene el absoluto convencimiento de que ésta es la garantía para continuar siendo libre.
Así lo vemos hoy todos desde la retaguardia, a punto de dar su primer gran salto, uno de los que le pueden cambiar la vida. Y aquí lo esperamos, muy orgullosos ya por todo el esfuerzo que ha realizado.
Alea iacta est.
Sin el adjetivo se acercaría más a la realidad
porque siempre hay alguno que te apea de la felicidad
de un plumazo
alguien que te pregunta la edad
o peor aún
alguien que te dice que no te la va a preguntar y se ríe
una llamada que falta
o una que sobra
una fiesta sorpresa
o la sorpresa de que no hay fiesta
un despistado que te llama un día después
o un día antes
y al final del día
el recuerdo de alguien que ya no está
ni estará
y tú quejándote de estar vivo.
I.MINGUEZ ARNAIZ
Parece que el poema está escrito para ella y para las que nos parecemos a ella. Todas las que en días como el de hoy nos cuesta sentir el adjetivo y corregir la tendencia a pensar en la resta y no en la adición, y nos fastidia comprobar delante de un espejo el paso del tiempo, y no olvidamos hacer ese recuento de los que ya no están, pero a pesar de ello nos lamentamos.
Nos sabemos la teoría y nos esforzamos en llevarla a la práctica, pero en el fondo nos cuesta tanto celebrarlo...
Me encanta que conserve intactos los rasgos que me recuerdan a la niña que fue. Pero me gusta más aún que ahora de mayor, defienda sus ideas hasta el fin de los tiempos, te diga de frente lo que has hecho mal o no le ha sentado bien, sea fuente inagotable de te quieros y abrazos en una familia tan poco dada a ese tipo de manifestaciones, posea capacidad para comprendernos a todos sin mostrar sus preferencias y sabiendo ofrecer a cada uno lo que necesita, y tenga el don de saber hacer la vida fácil a los demás uniéndonos siempre. Es además una de las personas más luchadoras y más sensibles que conozco(no olvida nada ni a nadie).
En fin, que vale muchísimo y fui, soy, y seré siempre, miembro activo de su club de fans.
Cuando se estrenó Adivina quién viene a cenar yo ni siquiera había nacido; es posible que la viera por primera vez veinte años después de su estreno.
Fue uno de esos títulos de la filmoteca de mi infancia, que nos descubrían mis padres(ellos lógicamente eran coetáneos a la cinta) normalmente en fin de semana, -solían ser películas de sábado o domingo- y que bajo su recomendación, disfrutábamos todos juntos en casa. Quizás esa vez estuviera precedida la emisión de la calificación con rombos; ahora no recuerdo ese detalle.
El caso es que tras aquella película, yo anhelé tener unos padres tan liberales y tan comprensivos como Matt y Christina, y un enamorado tan apuesto como aquel doctor John Prentice, a quien a la velocidad del rayo(unas vacaciones) pudiera yo impactarle hasta el punto de estar dispuesto a luchar por mi frente a todo(familia, amigos, sociedad).
Puede ser no, estoy casi segura, de que Sidney(en realidad una mezcla de Sidney y su personaje) fue uno de los primeros recortes que utilicé para la construcción de mi príncipe azul.
Fue la última vez que los auténticos Reyes Magos me escribieron. Desde entonces, los que heredaron la corona acuden fieles a la cita todos los seis de enero, pero yo echo tanto de menos aquellas cartas ...
Navidad es el pollo en pepitoria de mi madre o el cocido de rellenos con la sopa de huevo duro y pan que tanto le gustaba a mi padre; es "hacer la plaza" y pasar por Fenoll; es planear con no sé cuanto tiempo de adelanto los menús para la cenas de Nochebuena y Nochevieja; es comprar con los ojos entornados porque por una vez al año...; es compartir mesa con amigos, con los del trabajo y por supuesto con la familia; es volver a ver por trigésima vez "Que bello es vivir"; es recibir la agenda que Elsa con tanto cariño nos elige para el año que empieza; es leer la felicitación de mi amigo Jose la víspera de Nochebuena; es tener noticias de Blanca; es soñar con mis compañeros que nos toca la lotería; es no olvidar a los que tienen menos suerte que nosotros; es ver llegar a mi cuñado con el centro de flores que adornará nuestra mesa navideña; es pelar uvas para los míos la tarde de Nochevieja; es desear en silencio que todo dure un año más; es reflexión ante el año que acaba; es oir cantar a mi primo Eduardo la misa pastorela el día de Navidad en Molina; es enviar y recibir felicitaciones; es encargar el roscón de reyes; es la ilusión por ver las caras de los demás desenvolviendo regalos en la mañana del seis de enero; es empezar nuestras cenas con la bendición que mi padre heredó del suyo; es tener la certeza -gracias a mi hermana- de que nuestras tradiciones continuarán.
Si algo de lo anterior tiene que ver con lo religioso, pues también será eso la Navidad.
FELIZ NAVIDAD
Es noche cerrada, hace frio y buscando mis coordenadas, las de de lo conocido, he venido a parar aquí otra vez.
De pronto, me viene a la cabeza la canción de Sabina, pero decido en una décima de segundo no hacerle caso, arriesgarme y volver a este lugar donde tantas veces he sido feliz .
Nada ha cambiado; esta todo tal y como lo dejé hace casi un año. Qué poderosos somos en el mundo virtual, que hasta podemos interrumpir y reanudar el tiempo a nuestra arbitrio.
Paso a la trastienda y ojeo las entradas que quedaron sin publicar; me sigue apeteciendo oir algunas de mis viejas canciones y confirmo lo que ya intuía, que ya soy capaz de recordar algunos posts sin que me duelan tanto los motivos por los que los escribí. Desde la casilla de casa(y yo me siento así ahora), la partida siempre es más fácil.
Al salir, me doy cuenta de que alguien ha estado aquí en mi ausencia. Alguien ha entrado y releído, o escuchado, o esperado algo o a alguien desde este lugar. El blog ha estado vivo, con latidos débiles, pero vivo.
GRACIAS
TODO ES MUY SIMPLE
Todo es muy simple, mucho
más simple y sin embargo
aún así hay momentos
en que no entiendo
y no sé si reírme a carcajadas
o si llorar de miedo
o estarme aquí sin llanto
sin risas
en silencio
asumiendo mi vida
mi tránsito
mi tiempo.
I.VILARIÑO
Recuerdo que el año pasado por estas fechas planeábamos el que por ahora ha sido nuestro último viaje juntas.
Este año, hoy, mi amiga Lola que es una viajera nata, emprende otro tipo de viaje al que con todo el pesar de los que la queremos ha de enfrentarse sola. Es un viaje largo y duro -creo que el más duro- para el que se requiere mucha fortaleza, pero como si hay algo que le sobra a ella es fuerza, coraje y firmeza, creo al cien por cien que lo va a terminar con éxito.
Si tuviera valor para hacerlo en persona le diría: no tengas miedo, piensa en la meta, no estas sola, vamos a estar todo lo cerca que tú quieras, nos esperan muchos destinos aún...
Pero como carezco de ese valor lo dejo escrito aquí.
Ha hecho ese viaje de regreso en varias ocasiones.Sabe lo que se siente cuando te devuelven al origen por no cumplir las expectativas, cuando te quedas a la intemperie sin ninguna de las capas que te colocaron haciéndote parecer una persona interesante, luminosa o especial; cuando de nuevo pasas a ser un viajero cualquiera al borde del andén e indiferente a la mirada de los demás.
En su defensa hemos de decir que siempre ha advertido de su "normalidad" a quien la contemplaba así, con esa obnubilación temporal, y que eso nunca le sirvió para evitar la sensación de derrota y la dureza del regreso al mundo del anonimato, precedida de la intuición de que así sucedería tarde o temprano por el agotamiento de quien creyó ver virtudes en lo que sólo eran diferencias.
Conoce la angustia del descenso, la mirada delatora del que descubre la verdad, el cansancio por el recuento insistente de los acontecimientos que desembocan en el viaje de vuelta, la tranquilidad -en parte- por volver al lugar que te corresponde pero a la vez la desesperanza, el abandono. Y sabe del engaño involuntario y del sentimiento de culpa a pesar de esa involuntariedad.
Las fotocopias de los décimos compartidos con los compañeros de trabajo preparadas en casa, el destino del hipotético premio más que planificado en mi cabeza, el soniquete de los niños de San Ildefonso durante toda la mañana, los mensajes de whatsapp que te van avisando de los números premiados y más tarde, al mediodía, las imágenes en el telediario de los ganadores dando saltos de alegría con las botellas de cava, el consuelo de saber que el premio gordo esta muy repartido....es una de las estampas de la Navidad que más me gustan y parte del ritual de estos días.
Aquella vez que mascaste la casilla del sí
en vez de la del no
el día que dudaste entre ahora o nunca
y pusiste la cruz en el ahora aún
convencida
que la respuesta correcta era nunca
entre la rabia y el perdón
no tuviste dudas
te decantaste por lo primero
y aún lo estas pagando
puede que la nota final
no pase de un aprobado raspado
pero ante la duda
jamás consideraste la posibilidad
de dejar una casilla en blanco.
ITZIAR MINGUEZ ARNAIZ
![]() |
| "Los amantes". René Magritte |
No sabemos quiénes son, ni de dónde vienen. no sabemos si sienten, ni lo que sienten. Son dos amantes, llegados de algún lugar, dispuestos a sellar un amor que parece imposible o casi inalcanzable. O mi imaginación me hace verlos como dos amantes emprendiendo la despedida. Las formas de sus rostros, las líneas que delimitan sus perfiles, se desdibujan. Intuimos sus frentes y las cuencas de unos ojos que no pueden ver. Es una relación imposible, prohibida. Es un beso deseado o soñado, o simplemente la sensación de asfixia de una pareja que ha llegado al límite.(...)
No volverán a verse, mucho menos a besarse. Vendrán otros labios que no serán los suyos, y otros ojos a los que mirar a esa distancia a la que solo se mira cuando se quiere comprobar que sí, que es cierto, que ha llegado ese momento en el que se encuentran las bocas, el primero de muchos que ya no serán como ese. Es esa décima de segundo en la que se produce una apertura de ojos única que nunca se repite más allá de una vez por enamoramiento. Es ese instante muy efímero e irrepetible que se utiliza para cerciorarse de lo que está por llegar, y que, en alguna ocasión, coincide con el mismo instante elegido por el de enfrente y se traduce en una leve sonrisa avergonzada o feliz. Todo eso terminó, quedan solo las siluetas de lo que fueron.
Carlos del Amor
La fórmula para ser amigas durante tanto tiempo supongo que es una mezcla de: conocernos mucho, aguantarnos lo que haga falta, querernos por encima de todo, ser sinceras siempre, compartir numerosas ideas y valores y respetar nuestros espacios. Y así, hemos tenido la suerte de vivir bastantes años ya la una cerca de la otra y ver pasar infinidad de cumpleaños.
Esta vez le toca a ella soplar velas, mientras la vemos caminar cada vez con más firmeza y continuar desprendiendo luz, optimismo y ganas de vivir, manteniendo -según su esencia- el rol de cuidadora de todos los que la rodeamos (por suerte para nosotros).
Esta instantánea es del 2019 querida Elsa. El año 2020 lo dejamos entre paréntesis y nos preparamos para el 2021 y siguientes, siempre juntas, ¿ te parece?.
Felicidades por todo lo que la vida te da hoy y que sin duda te mereces
ÚNICA LUZ QUE ALUMBRA
SÓLO has vivido de verdad si tuvo
mucho que ver con el amor tu vida.
Todo vino y se fue. Pero aún transcurren
los días en que amaste y fuiste amado.
E.Sánchez Rosillo
Me despierto con la noticia de un periódico que alguien me ha enviado al móvil. Es un suceso truculento que le ocurrió a una mujer el pasado viernes. No entiendo porqué el remitente me envía la noticia hasta que no pincho sobre el titular y empiezo a leer. La mujer de la que habla el artículo tiene tu nombre, tu edad, vive en tu ciudad y tiene tu trabajo... ¡eres tú!, pero mi cerebro va lento y tarda en procesar las coincidencias y asumir la información. Miro tu facebook con tu última publicación y tu fotografía me lleva a muchas de las vivencias compartidas. Recuerdo tu historia.
Estoy en shock porque siempre he creído que las muertes violentas solo ocurren en las series de televisión o en el cine, no a la gente de a pie, no a tus amigos o a tus compañeros de trabajo. Ese tipo de muertes son siempre más lejanas y tienen como protagonistas a gente anónima. Nada encaja.
Busco el libro de Maitena que me regalaste y releo la dedicatoria, es algo material que me queda de ti, lo primero a lo que me aferro(mi salida de emergencia) mientras trato de entender que te has ido.
Mi plegaria, mi súplica, se centra en desear que esa justicia que una vez compartimos querida Alicia funcione en tu caso más que nunca y haga que tu muerte no quede impune.
Descansa en paz.
Un momento de despreocupación
como el que te llega cuando sentado en el avión a punto de despegar, eres
consciente de que lo único que tienes ya que hacer es disfrutar de tu escapada; o como ese que sientes al escuchar en tu cabeza o de quien bien te quiere, en
la cama, lo de “venga, ahora a descansar, que mañana será otro día”, con la
seguridad de que al despertar con la luz del sol, verás lo que ahora te ahoga
de manera diferente.
Esa indolencia que experimentas cuando
te haces el muerto en el mar; los ojos cerrados, tu cuerpo ingrávido flotando a
la deriva, como único sonido el siseo
del fondo del mar y tu respiración… o esa indiferencia de cuando llegas a ser capaz de sentir sólo el agua caliente
resbalando por todo tu cuerpo al buscar la salvación de un día agotador en la
ducha.
El interés de tus cinco sentidos preparados -mientras se
oye la canción de movierecord- para centrarse únicamente en esa pantalla del cine que contará una historia que
te llevará a otra realidad.
De esa necesidad de despreocupación, o de indolencia, o de indiferencia, o desinterés, o calma, es de la que hablo; hace ocho meses que la perdí y no he logrado recuperarla.
Sabes lo de la muerte de Sócrates, ¿no?. Le habían condenado a que se suicidara al amanecer bebiendo cicuta, y pasó su última noche acompañado de sus amigos y discípulos. Pero en vez de hablar con ellos, se puso a aprender a tocar con la flauta una melodía muy difícil. Sus seguidores, desconcertados, le dijeron: "Maestro, ¿para qué pierdes tus últimas horas aprendiendo esta canción tan complicada, si vas a suicidarte al amanecer?".Y Sócrates contestó: "Para saberla antes de morir".
La vida es eso; todo lo que sabemos, todo lo que disfrutamos, todo lo que somos desaparecerá con la muerte. Y da igual que aprendamos la melodía diez años o diez minutos antes del final. Ese final llegará y lo borrará todo. Pero, mientras llega, eso es lo que somos.
Rosa Montero("La buena suerte").
Ojalá tuviéramos la capacidad de aprender una lección vital así sin necesidad de vivir esa situación. Yo no la tengo, pero me siento agradecida de que me llegue su mensaje para zarandearme un poco.
Altamente recomendable.
¿Te acuerdas de cuando pediste un deseo?
Yo pido muchos deseos.
Cuando te mentí
sobre lo de la mariposa. Siempre me pregunté
qué pediste.
¿Qué crees que pedí yo?
No sé. Que volvería,
que al final de alguna manera estaríamos
juntos.
Pedí lo que siempre pido.
Pedí otro poema.
Louise Glück
Mañanas frías, escarcha en los cristales, montones de hojas que se arremolinan en el suelo de nuestro patio, minutos que nos roban cada vez más luz, rumor de niños saliendo del colegio, un veintiuno que pasó para traernos el otoño...Todo a nuestro alrededor parece anunciarnos que nuestro tiempo aquí ha llegado a su fin y que debemos regresar para empezar de nuevo. Y entonces cerramos la puerta con la incertidumbre -una vez más- de si ésta habrá sido la última vez.
Y pensar que nuestros sueños de ahora eran nuestra realidad antes...
Mientras las veía cocinar juntas la otra tarde, me sentí inmensamente feliz por poder ser testigo de cómo se están construyendo sus recuerdos futuros, y por ser consciente del enorme valor que tendrán para ella. Lo que comparten ahora es ya imborrable.
Sigue pesando el año, quizás porque el verano también ha sido anómalo y porque además nos encaminamos al otoño con pronóstico reservado.
Pero al mismo tiempo empieza septiembre y es momento para renovar propósitos aferrándonos a los todavias, a los tal vez o a los a pesar de.